Que estabamos de marcha es obvio, que tengo un cubata en la mano es claro, que tengo pinta de jodio borracho es evidente, negarlo sería cinismo, pero de eso a estar realmente borracho hay un trecho. Vaya cara de gilipollas, si es que lo mio no es la fotogénia. Pero weno, peaso de juerga nos pegamos esa noche.

Otra foto tomada en la tetería, la cara de acojonaos se debe a que la fotógrafa que era francesa me pidío en persona que le teníamos que importar el servicio prestado, cuyas pretensiones no tardé en comunicar al generoso guerrero Miliky que tan presto está para ayudar a damiselas en momentos de necesidad. Si es que hay que joderse con las 20 tías wenas que había detrás y nos tienen que tocar las feas.

Eso que tenemos debajo de nuestras hermosas e inmaculadas posaderas (salvo la de uno) es un peaso de cañon. De abajo a arriba y derecha a izquierda tenemos a la dama Yoli, damisela Sheila , papa Miliky, el PeeWee, lady Patricia, Gabi y nuestro querido abuelo Benzal.

Fantástico fondo de uno de los patios de los Palacios Nazaríes que contrasta radicalmente con la cara del simpático personaje que aparece en el extremo inferior izquierdo de la fotografía y se asemeja a un individuo en estado claramente etílico o cannabinoide (ahora vas y lo cascas), menos mal que sus congéneres salen decentes.

Espectacular y sin igual vista aérea de los muchos tejados y azoteas que pueblan la grandiosa ciudad de Granada tomada desde la torre de la Vela sita en la Alcazaba.

Aquí tenemos otro de los fantásticos patios que se encuentra en el interior de los Palacios Nazaríes. A la vera del estanque encontramos a tres de nuestros aguerridos caballeros corriendo el grave riesgo de ser atacados por una de las muchas y muy crecidas piráñas rojas arábicas que habitan en esas aguas.

Pues aquí tenemos a los cuatro caballeros de la banqueta redonda que comenzaban su árduo recorrido por la cultúra árabe, ninguno de ellos se imaginó por un instante las maravillas a las que sus ojos estarían expuestos, así como los graves peligros que les acecharon, vaya coña mañanera que acabo de soltar, en fin, como muchas otras... a ver si me tomo mi pastilla.

Aqui el Osama (es decir Miky), se encontraba en su salsa, hizo unas buenas migas, es decir, couscous con el Mohamed, el camarero del restaurante árabe donde nos encontramos, que una de las veces se fueron juntos a mirar a la Meca por turnos :-P. Fantástica comida, joder, el caso es pensar siempre en lo mismo, me refiero a los platos típicos árabes (ya, ya , que todo se acaba sabiendo cesitar... si quieres luego te doy el biberon de la tarde)

Si es que el mamón este del Benzal encima de ser más largo que el camino de Santiago tiene la misma talla de pie que Frankenstein. Aqui estabamos a punto de ir de marcha, aunque cualquiera diría que ibamos a internar a los dos de la izquierda en un centro para disminuidos psíquikos. Vaya cara de retrasaillos

Aquí tenemos una magnifika vista de la ciudad de Granada y de la Alahambra desde la Abadía del Sacromonte empañada únicamente por el gepeto de estos cuatro tolilis acemilados por los cálidos rayos del Sol, astro que llevaban sin sentir en su rostro largos días, tantos como duró la ardua cruzada que allí nos llevo.

Aqui como que estabamos como los indios cabreaos, vaya careto que teníamos en el patio de la Abadía del Sacromonte, sería porque esa misma mañana partiamos de vuelta a Madrid y ya no podiamos cantar aquello de: 'Ahí me voy otra vezzz, ahí te dejo Madriddddd!!! iiiiiiiddddddd!!!

Alahhhhhhhhh Jihaddddddddd!!!!!!!! Perdón, creo que me equivoqué de película, es que estar en la Kashbah, que es el nombre de la tetería ande nos encontrabamos me despistó. Peazo de tés afrodisiacos que nos mamamos, a los 5 minutos se nos subieron unos calores inexplicables y al Gabi le pego un jamacuco y se empezó a destornillar de risa aflojando las tuerkas de nuestras mandíbulas también.

MAS